El Producto Interno Bruto (PIB) de China creció 9.7% en el primer trimestre del 2004 contra el mismo período del año pasado, una fuerte expansión impulsada por la inversión que ha generado temores de que la economía del gigante asiático esté recalentada.
El fuerte crecimiento, el tercer trimestre seguido de expansión anual por encima del nueve por ciento, tuvo lugar a pesar de la campaña del gobierno para lograr que el aumento de la actividad se aproxime más a la meta oficial del siete por ciento, que es considerada como más sostenible.
El dato del PIB, uno de varios que publicó el jueves la Oficina Estatal de Estadísticas de China, fue más sólido de lo que habían previsto algunos economistas.
Los analistas anticiparon que podrían implementarse medidas más firmes para limitar las inversiones en industrias de rápida expansión, como las propiedades, el acero y el cemento.
Ayer el gobierno dijo también que la inversión en activos fijos en China que incluye gastos en caminos, plantas de energía y otros proyectos aumentó 43% en marzo.