El quinto día de crisis en la aviación civil brasileña comenzó ayer con atrasos en casi el 30% de los vuelos y nuevas protestas de pasajeros, a pesar de las medidas extremas adoptadas por el gobierno.
Para sofocar la problemática, que lleva ya nueve meses y se agudizó desde el lunes pasado con la aglomeración de pasajeros, la cancelación y retrasos de vuelos, la Fuerza Aérea retiró el viernes de sus funciones a 14 controladores del estratégico Centro Integrado de Defensa Aérea y Control de Tráfico Aéreo, con sede en Brasilia.
La Aeronáutica ha achacado los problemas en los aeropuertos al grupo de 14 controladores, ya destituidos.
El comandante de la Aeronáutica, Juniti Saito, calificó la situación "de extrema gravedad" y anunció otras medidas disciplinarias y técnicas para poner fin a las huelgas de los controladores que llevaron caos a los terminales de Sao Paulo, Brasilia, Río de Janeiro y Belo Horizonte.
(*El autor es empresario)
Crisis aeroportuaria continua en Brasil
Aeronáutica culpa del problema al grupo de 14 controladores destituidos.