La crisis económica "particularmente delicada" en toda la región impidió avances en el proceso de integración del Mercosur (Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay), reconocieron las autoridades brasileñas que ostentaron la presidencia temporal del bloque este semestre.
En este contexto de crisis, las negociaciones dieron prioridad a la recuperación de los flujos comerciales intrazona y a la búsquda de soluciones para los pagos, en particular a través del Convenio de Pagos y Créditos Recíprocos, asegura el informe elaborado por las autoridades brasileñas.
A pesar de ello, los presidentes firmaron ayer el acuerdo de complementación económica con la Comunidad Andina de Naciones (Bolivia, Colombia, Ecuador, Perú y Venezuela) antesala de un acuerdo de libre comercio que deberá estar concluido para el 30 de noviembre del próximo año y que supone la organización del espacio económico sudamericano.
También destaca la creación de una Secretaría Técnica que remplaza a la administrativa, cuya sede se encuentra en Montevideo, como paso previo a la creación de un órgano comunitario, "capaz de contribuir al proceso de integración desde una perspectiva regional".
Los integrantes del Mercosur decidieron prorrogar hasta junio del próximo año la exención concedida a Argentina de importar bienes de capital con aranceles inferiores a los aplicados por el bloque.
Durante la presidencia de Brasil, los ministros de Hacienda y presidentes de Bancos Centrales también se comprometieron con el rigor y la solidez fiscal, aunque han dejado el cumplimiento de la meta de inflación del 5% fijada para este año, para el 2006.