La crisis económica ha evaporado $50 billones de riqueza en todo el mundo, incluidas las pérdidas bursátiles e inmobiliarias, dijo ayer Larry Summers, uno de los principales asesores del presidente de EE.UU., Barack Obama.
Los inversores y las familias han visto escurrirse entre sus dedos en el último año y medio, según Summers, casi cuatro veces más dinero que el Producto Interno Bruto (PIB) estadounidense, estimado en $14 billones.
Claro que buena parte de esas ganancias eran insostenibles, parte de una burbuja de precios en las acciones y en los valores de los bienes raíces cuyo reventón ha sacudido al mundo.
Summers, quien dirige el Consejo Económico Nacional, estima que sólo en Estados Unidos han volado $7 billones con la caída de las bolsas y otros $6 billones por el colapso del mercado inmobiliario, que fue el detonador de la crisis. En los últimos 18 meses, el Índice Dow Jones se desplomó un 47%. Al mismo tiempo, el precio de la vivienda bajó.