El turismo, principal soporte de la economía cubana, ha recibido el impacto de la actual crisis internacional, con una baja que no permitirá cumplir la previsión de dos millones de turistas este año.
El ministro cubano del Turismo, Ibrahim Ferradaz, dijo en rueda de prensa que en las actuales circunstancias se esperan que la llegada de turistas a la isla sea este año de entre 1.850.000 y 1.900.000.
Cuba recibió el año pasado 1.774.000 turistas, lo que reportó a la isla caribeña ingresos brutos por valor de 1.952 millones de dólares, según datos oficiales.
Para este año estaba previsto un crecimiento del flujo turístico de un 12,7 por ciento en relación con el año 2000, pero se espera, según dijo el ministro, que se alcance entre el 5 y el 7 por ciento.
Entre los meses de enero y julio pasado habían llegado a la isla un millón de visitantes procedentes en su mayoría de ocho mercados emisores fundamentales: Canadá, Alemania, Italia, España, Francia, México, Reino Unido y Argentina.
Ferradaz explicó que, tras los atentados terroristas del 11 de septiembre en EEUU y los posteriores acontecimientos, el número de turistas que pernoctó en las instalaciones hoteleras cubanas decreció un 5 por ciento respecto al mismo mes del año anterior.
Asimismo, dijo que hasta el pasado 18 de este mes la caída era de un 13 por ciento con relación a igual fecha de octubre del año pasado y señaló que se prevé que el año finalice con una caída del 10 por ciento.
Pero consideró que en noviembre próximo “quizás no lleguemos al nivel de noviembre del año pasado, pero ya las previsiones que tenemos para el mes de diciembre realmente son muy positivas”.
El turismo canadiense, primer mercado para Cuba, en los primeros días fue de los que más se resintió a causa de cierres y congestiones en los aeropuertos para las líneas aéreas que enlazan ese país norteño con Cuba.