La cuasi paralización de las exportaciones petroleras venezolanas beneficia a varios países latinoamericanos productores de petróleo, que tuvieron que compensar parte de la falta de ese crudo en el mercado, pero genera fuertes pérdidas a las naciones importadoras por el alza de los precios.
México, quinto productor mundial de crudo y con las segundas reservas en la región detrás de Venezuela, anunció este lunes que aumentará su exportación de crudo a 1.88 millones de barriles diarios (mbd) a partir del 1 de febrero, lo que representa un poco más de la mitad de sus 3.50 millones de barriles de producción (datos de noviembre 2002).
Se trata de la segunda vez en un mes que el país aumenta sus ventas de crudo al extranjero. Desde el 1 de enero, su cuota oficial de exportación es de 1.76 mbd, tras el anuncio de un aumento efectuado el 13 de diciembre, 11 días después del comienzo de la huelga en Venezuela.
La Secretaría de Energía justificó la decisión afirmando que "esta acción se suma a los resultados de la reunión extraordinaria (el domingo) de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP), en la que se aprobó incrementar la oferta petrolera en 1.5 mbd".
La mexicana Pemex es la tercera empresa del sector petrolero mundial, según sus propios datos, y aporta el 36% de los ingresos públicos de México.
A Ecuador, en tanto, la reducción de suministro de petróleo venezolano le permitió cubrir una demanda de 370,000 barriles de crudo para Jamaica.
Colombia no se ha visto especialmente beneficiada por la paralización de la industria petrolera venezolana porque no es un gran exportador. Pero los mejores precios internacionales del crudo -que subieron fuertemente en el último mes, impulsados por la crisis venezolana y el riesgo de guerra en Irak- favorecen sus ingresos y compensan en gran medida el aumento del costo de la gasolina que importa.