El sector de la construcción de Venezuela, uno de los pilares de la economía después del vital sector petrolero, se contraerá más de 30 % este año, golpeado por la recesión y los coletazos de un paro opositor de dos meses, dijo un representante de la industria.
Una escasa inversión privada y recortes del gasto público habían comenzado a erosionar a la industria aún antes de que los adversarios del presidente Hugo Chávez lanzaran en diciembre el paro con el objetivo de forzarlo a renunciar.
"El sector de la construcción tuvo una caída en el 2002 de 30 % y nuestra visión para el año 2003 es que tendremos una caída similar, aún si la producción petrolera se recupera", dijo Juan Francisco Clerico, presidente de la Cámara Venezolana de la Construcción.
Pero el paro opositor, desmontado la semana pasada, recortó drásticamente la producción de petróleo del quinto exportador mundial de crudo y forzó al gobierno a reducir su presupuesto y aplicar controles de cambio para estabilizar sus reservas internacionales y el golpeado bolívar, la moneda local.
Chávez dice que el gobierno ha logrado, con la ayuda de tropas y trabajadores de reemplazo, incrementar su producción de petróleo a cerca de 2,0 millones de barriles por día.
Los empleados en huelga de la estatal Petróleos de Venezuela (PDVSA) dicen que la producción está más cerca de la tercera parte de los 3.1 millones de barriles diarios que el país producía antes del paro.
Clerico, cuya organización representa a cerca de 8,000 empresas constructoras en todo el país, dijo que la contracción del sector podría ser aún mayor, en caso de que el gobierno no pueda estabilizar la producción en 2.0 millones de barriles diarios en el primer trimestre del año.
El paro, que también buscaba la convocatoria a elecciones anticipadas, ha sido levantado en los sectores comerciales e industriales. Sólo un gran número de trabajadores de PDVSA se mantienen enfrentados al gobierno.