Los recortes automáticos al gasto público a implementarse esta semana fueron criticados rotundamente ayer en momentos en que gobernadores, legisladores y funcionarios del gobierno esperan se llegue a un acuerdo para impedir la reducción de 85 mil millones de dólares en los servicios que presta el gobierno.
Entre las sugerencias presentadas, con el fin de crear un espíritu para alcanzar una solución negociada, estuvo el reunir a todas las partes en una mesa de negociaciones donde puedan comportarse como “adultos”, realizar una cumbre en la residencia presidencial de descanso de Camp David e incluso ir a ver la película “Lincoln”.
La alternativa, como ha expresado la Casa Blanca, es un impacto negativo sobre todos los servicios.
El secretario de Transporte, Ray LaHood, dijo que los viajeros podrían experimentar demoras en los vuelos. El secretario de Educación, Arne Duncan, advirtió que 70 mil niños de familias de bajos ingresos perderían el acceso a los programas conocidos como Head Start. Y la licencia obligatoria sin goce de sueldo a los inspectores federales de carne podría paralizar las plantas.