El turismo ha empezado a ocupar una posición importante en Panamá, y sin embargo hay quienes piensan que este país carece de una cultura de servicio. Empresarios del sector turístico coinciden en opinar en que Panamá tiene la suerte que muchos otros países envidian, la riqueza natural. "Panamá se maneja con buenos pasos y en una dirección correcta, pero lenta, por lo que necesita urgentemente de algo que lo catapulte".
La importancia del turismo demuestra cada día su crecimiento dentro de la economía del país por lo que muchos consideran necesario que el Instituto Panameño de Turismo (IPAT) sea transformado en una institución con más poder de decisión y presupuesto de promoción. Herman Bern, empresario del sector turístico, es uno de los que señala que el turismo debe convertirse en una política de estado, es decir que llegue a ser uno de los cuatro puntales de la economía.
A pesar que este sector ha empezado a demostrar su potencial como gran generador de riqueza, aún no está representado a nivel de gabinete, "los proyectos turísticos no son discutidos frecuentemente en los más altos niveles", manifestó Bern.
Hizo énfasis en que hay que cambiar de mentalidad y no pensar en que el turismo es sólo anunciarse en el exterior, sino que hay que crear estructuras, calles de acceso que permitan la llegada a áreas con atractivos turísticos, culturales y naturales.
El empresario explica que sería una alternativa crear una legislación especial que contenga una condición para que los servidores de este sector comprendan que su día libre no es el fin de semana cuando el turista requiere de atención, sino a mediado de semana. Bern es un férreo crítico de la manera en que es visto el turismo, "no comprendo que haya personas que piensan en hacer turismo y crean en un horario de 8 horas, éste debe ser un trabajo de compromiso".
Por otro lado, sostuvo que es bueno hablar de turismo pero lamentablemente no hay un sistema que facilite el financiamiento de proyectos, ya que a su juicio la ley 8 de incentivos turísticos con excepción del artículo 23 que actualmente no es válido, sólo exonera las ganancias a futuro, es decir las que aún no se han dado.
Asegura que los países que han tenido éxito en el turismo, en su mayoría encontraron fórmulas que facilitara la inversión privada, por lo que no comprende la razón del porqué no existe un seguro que ganatice a los inversionistas un retorno mínimo.
¿Porqué no pensar en la emisión de un bono turístico nacional con un rendimiento fijo en donde los panameños tengan la oportunidad de invertir para el desarrollo de este sector?, interrogó. El turismo es una de las soluciones al problema que confronta Panamá, la generación de empleos, ya que este sector lo produce rápidamente.
Por su parte, Liriola Pittí, gerente general del IPAT, reconoce la importancia del IPAT de tener una autonomía financiera, administrativa, y contar con los necesarios recursos para realizar regularmente su promoción.
Adicional a esto, considera importante que la posición del gerente general sea elevada a un rango de ministro para que tenga voz y voto en las decisiones que se toman en el Consejo de Gabinete. "Lo importante es poder desarrollar una infraestructura administrativa y operativa que funcione", dijo Pittí.
Críticas a la política de turismo de Panamá
Hay que buscar fórmulas para que los capitales se vuelquen en inversiones turísticas que generen a su vez trabajo, consumo, riquezas.