El barril de crudo de Texas se depreció ayer un 3.75% y cerró a 71.61 dólares en Nueva York, lastrado por el avance del dólar y una mayor preocupación en torno a las perspectivas económicas de la eurozona y a nivel mundial.
Al cierre de la sesión en la Bolsa Mercantil de Nueva York, los contratos de Petróleo Intermedio de Texas para entrega en junio restaron 2.79 dólares al precio anterior y cerraron en negativo por cuarta jornada consecutiva.
El valor del barril de ese tipo de crudo ha disminuido un 4.65% o 3.50 dólares en el conjunto de la semana y se sitúa ya en niveles que no registraba desde comienzos de febrero pasado.
Los contratos de gasolina para ese mes restaron seis centavos al precio del jueves y cerraron la semana a un precio de 2.13 dólares el galón (3,78 litros), en tanto que el gasóleo recortó siete centavos y finalizó en 2.06 dólares/galón.
Los contratos de gas natural para junio registraron un descenso más moderado, de dos centavos y concluyeron la semana a 4.31 dólares por cada mil pies cúbicos.
La aguda tendencia bajista en el precio del petróleo fue ayer en paralelo a la que registraba también la Bolsa de Nueva York y otros mercados europeos, al tiempo que el dólar se fortalecía ante el euro y otras monedas.