El precio del barril de crudo de Texas bajó ayer un 1,4% y quedó a $63,22 en Nueva York, por lo que sigue en niveles que no se veían desde mayo de 2007 y en un ambiente de persistente inquietud por la evolución de la demanda.
Al finalizar la sesión en la Bolsa Mercantil de Nueva York (Nymex), los contratos de Petróleo Intermedio de Texas para entrega en diciembre rebajaban en 93 centésimos su precio anterior y cerraban a la baja por segunda sesión consecutiva.
El barril de petróleo WTI se depreció un 10,7% la pasada semana y cerró el viernes con una caída de un 5,4% en su precio, a pesar incluso de anunciar la OPEP ese día un recorte de 1,5 millones de barriles diarios en su nivel de producción a partir del 1 de noviembre.
El crudo de Texas se ha abaratado 32,76 dólares o un 34,1% en lo que va de año.