El barril de petróleo de Texas subió ayer un 3,3% y finalizó a 74,25 dólares en Nueva York, entre expectativas de que la OPEP recortará la producción en la reunión que tiene previsto celebrar el próximo viernes.
Al finalizar la sesión en la Bolsa Mercantil de Nueva (Nymex), los contratos de Petróleo Intermedio de Texas (WTI) para entrega en noviembre añadían 2,40 dólares al precio anterior y se mantienen, por segunda jornada consecutiva, por encima de los 70 dólares el barril.
Los contratos de gasolina para noviembre añadieron unos cinco centavos al precio anterior y finalizaron a 1,7201 dólares el galón (3,78 litros).
El gasóleo para ese mismo mes sumó unos siete centavos y terminó a 2,2099 dólares el galón.
En cambio, los contratos de gas natural para noviembre restaron cuatro centavos y quedaron a 6,74 dólares por mil pies cúbicos.
El precio del crudo de Texas ha recuperado la tendencia alcista después de que la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) decidiera la pasada semana adelantar la reunión de emergencia que tenía previsto celebrar en noviembre.
Esa organización, que controla alrededor del 40% de la producción mundial de petróleo, se ha visto sorprendida por el acelerado descenso del precio del crudo en los mercados internacionales, entre expectativas de una menor actividad económica en los países desarrollados y otros en vías de desarrollo.
Entre ellos está China, donde a pesar de que la economía avanza a paso firme se perciben algunos signos de ralentización.