¿ Cómo se ha desarrollado el turismo panameño en los 40 años de la creación del IPAT?
¿ Hemos avanzado o estamos estancados, en comparación con los logros turísticos de otros países? ¿ Cuál es el balance del trabajo desplegado por el IPAT, desde su fundación a la fecha?
Según opinión de José Rogelio " Pinky" Arias, quien fungió como director del Instituto Panameño de Turismo (IPAT) de 1970 a 1978 y es considerado unánimemente como uno de los, más destacados ejecutivos de la entidad, Panamá despertó el interés de muchos extranjeros en esta época, pero ello duró poco, porque pasado unos 8 o 10 años los gobiernos siguientes no promovieron esta actividad.
" Pocas personas entienden lo qué es el turismo; se trata de promocionar y vender el país; si esto no se hace, son pocos los avances que se logran", dijo Arias, quien confía con espíritu optimista que el país despegará con el arribo de los cruceros en los puertos de Colón.
Arias recuerda que hace 30 años venían cruceros a Panamá y el turismo de compras fue todo un éxito. Lugares como Colón y Taboga eran los preferidos por los visitantes, sin dejar de lado el atractivo innato de San Blas y Contadora.
Pero el turismo, específicamente en Colón se desarrolló de forma espontánea desde la década del 40 hasta al 60, cuando los barcos en plena segunda Guerra Mundial atracaban en este puerto y los marinos hacían compras de todo tipo. Lencería, muebles, joyas y un sinnúmero de artículos que convirtieron a esta pequeña ciudad rodeada de costas, en todo un bazar.
En 1944 se abren oficialmente sus puertas, con la inauguración de la carretera, porque anteriormente el único método de llegar era a través del Ferrocarril.
Los nightclubs eran la sensación del momento. Luego los norteamericanos que operaban en las bases del Atlántico se incorporaron a la vida costeña, lo que estimula el relanzamiento del turismo interno, combinado con el auge de los visitantes que venían de compras durante todo el año.
A principios del 60, Colón se convierte en una ciudad bazar. En sus calles se vendían al aire libre babuchas hindúes, sedas chinas, manteles de lino españoles, alfombras árabes y gobelinos de Francia y Bélgica, en suma, la fantasía que enloquece a las amas de casa Muchos extranjeros ambicionaban inmigrar a Panamá, desde comerciantes hasta bailarinas argentinas, peruanas, chilenas, que con los dólares que ganaban en los cabarets de Colón soñaban asegurar un retiro cómodo. Posteriormente se fundó la Zona Libre de Colón en 1948, para la exportación e importación rápidas de perfumes, bebidas alcohólicas, electrónicos y línea blanca, ropa, juguetes, etc.
De acuerdo a información proporcionada por el IPAT, el gasto turístico en la zona franca en 1994 fue de 309.9 millones de dólares, mientras que en 1999 se calcula en 538.1 millones de dólares.
Para Arias la gran diferencia entre hoy y el ayer de hace 40 años, es la gran capacidad hotelera y la infraestructura moderna con que cuenta el país.
En el IPAT no existe un registro de la cantidad de hoteles existentes hace 30 años, pero Arias comenta que la oferta era poca.
Según las últimas estadísticas, en 1990 había 954,582 habitaciones disponibles y luego de 10 años esta cifra incrementó a 1,614,713 habitaciones.
En la administración de "Pinky" Arias se construyó el Centro de Convenciones ATLAPA, que en aquel momento fue criticado como un elefante blanco, una construcción exagerada y costosa que, según los detractores, nunca a iba a alcanzar una ocupación plena.
Otro veterano del turismo, Edmundo Ward, quien dirigió el IPAT a principios de los 80 comentó que en ese momento Panamá sólo destinada 140,000 dólares en promoción, de un presupuesto integral de casi 4 millones de dólares.
Según Ward en este período no se hizo mayor esfuerzo por reactivar el turismo, pero a pesar que el país estuvo por mucho tiempo dormido en los laureles, sostiene que aún esta a tiempo de recuperar el tiempo perdido
Panamá quedó 20 años atrás en comparación con otros países de la región asegura tanto Arias como Ward, porque en las tres últimas décadas no se han visto grandes avances.
De acuerdo a la Organización Mundial de Turismo en 1998 República Dominicana recibió en divisas turísticas 2,142 millones de dólares, Puerto Rico 2,233 millones, Jamaica 1,197 millones, Cuba 1,571 millones y Panamá sólo recibió 538 millones.
Por otra parte se cuestiona el dinero que Panamá destina a los gastos de operaciones en comparación con la promoción turística. Países como Honduras, Puerto Rico, Costa Rica, México y España tienen en sus Institutos de Turismo una planilla de 90 a 60 empleados, mientras que en el IPAT laboran unos 400 empleados, lo que reduce la capacidad de promoción que parecer ser la clave del éxito en materia turística.
Anel Béliz, quien estuvo al mando del IPAT de 1990 a 19994, comenta que en este momento no existían planes definidos, a pesar que Panamá se conocía como un destino para hacer turismo de compra.
A su parecer este turismo es más rentable que el recreativo porque los turistas dejan más dinero en el país.
Ello se comprueba en la estructuración del gasto turístico de 1999. Un 64% pertenece a las compras, 15% en alojamiento, 9% en restaurantes, 7% en taxis 2% en diversión y 1% en otros.
Béliz asegura que al asumir la dirección del IPAT, el turismo había decaído totalmente, lo que se agravó con la invasión militar de los Estados Unidos en 1989.
"Me di cuenta que no habían planes a largo plazo, de allí se desarrollo el Plan Maestro de Turismo que se inició con un aporte de la Organización de los Estados Americanos (OEA) en donde varios técnicos de Latinoamericanos detectaron áreas que eran explotables. Entre estas se encontraban Chiriquí y Bocas del Toro.
Sin embargo, no es hasta 1997, que Bocas del Toro tiene un boom, por generación espontánea, casi sin apoyo oficial. Esta zona caribeña ofrece a sus visitantes un escenario ecoturístico, por su rica biodiversidad de bosques y riqueza marina. Actividades como el surf y el buceo, acompañado de la gastronomía y la arquitectura originada de las Antillas de habla inglesa, han hecho la combinación perfecta.
Béliz recuerda que en 1990 no existía una ley que incentivara el turismo, por lo que en 1994 se creo la Ley 8, considerada la pieza maestra del despegue del turismo.
A partir de este punto la oferta hotelera se incrementa e inicia la construcción del Miramar, el Radisson el Mario, el Coronado Resorte y el Club Ecuestre, Gamboa Resorte, el Meláis y el Radisson de Colón, el Decamerón de Farallón, y numerosos medianos y pequeños hoteles de provincias, así como las remodelaciones de los hoteles el Panamá y el Continental.
Según los reportes del IPAT, desde que se pone en vigencia esta legislación se generan inversiones por 448.8 millones de dólares y se crean 15,900 plazas de trabajo directos e indirectos.
La ley 8 contempla la exoneración por término de 20 años de los impuestos de importación de construcción, gravamen o cualquier denominación que recaiga sobre la introducción de materiales, enseres, muebles, equipos, naves y vehículos.
Además de la exoneración por 10 años del impuesto de inmueble sobre el terreno y por el término de 30 años sobre las mejoras efectuadas en el inmueble, además de no pagar impuestos todos material publicitario turístico, cuando su distribución sea gratuita.
En la actualidad Panamá apuesta al turismo de cruceros. Sin embargo, Béliz asegura que explotar esta rama podría resultar peligroso, porque estas compañías exigen muchos incentivos y beneficios para arribar a Panamá y van a dejar beneficios relativos.
Por su parte, el presidente de la Cámara Panameña de Turismo, Miguel Cortes, indicó que urge diseñar una nueva política que no solo sea implementada por el IPAT, sino una propia reestructuración de la política turística del Estado, empezando por el cambio de toda la legislación que creo esta institución.
Aunque este planteamiento discrepa con la información proporcionada por el IPAT, quienes aseguran que sólo falta discutir el tema de la seguridad para ser enviado al Organo Legislativo. La ley orgánica, busca la creación de un fondo que sea alimentado por las tasas o tributos que pagan los usuarios del servicio turístico para incrementar el presupuesto de promoción y se cree la Autoridad Turística Nacional, no obstante que Panamá es el país que más gasta en burocracia y menos invierte en publicidad, comparado con países del Caribe.