El gobierno cubano prioriza sus vínculos con inversores de Venezuela, su principal socio y aliado político, y China, aunque estimula también negocios con empresas de otros países con prestigio mundial, según los expertos.
"La política actual de la inversión extranjera prioriza los vínculos con inversionistas de países seleccionados, especialmente de China y Venezuela", señala un informe del Centro de Estudios de la Economía Cubana.
Así, a finales de 2005, el 40% de las propuestas de oportunidades de inversión estaban dirigidas a atraer a potenciales inversores chinos y el 70% de los proyectos en fase de negociación se vinculaban con empresas chinas y venezolanas.
En el caso de Venezuela, el documento destaca la buena marcha de las inversiones de ese país en Cuba, aunque advierte también de que, a pesar de las estrechas relaciones políticas, "siempre existe el peligro" de que algunas inversiones no lleguen a concretarse.
Estados Unidos se rehusó a flexibilizar su postura respecto de compromisos adicionales de rebajas en los montos de recursos que destinan a subsidios de apoyo a la producción agrícola.
La Unión Europea, por su parte, fue vaga en sus declaraciones respecto de rebajas adicionales en los aranceles de productos agrícolas y menos clara aún en sus pretensiones respecto del universo de productos sensibles que serían marginados de estas rebajas.
Brasil y la India fueron renuentes a aceptar compromisos significativos de rebaja de sus aranceles consolidados en la OMC, como parte de su aporte al buen resultado de las negociaciones. Si bien estas son las explicaciones formales del fracaso de las negociaciones, la historia del sistema multilateral del comercio nos entrega una versión más profunda sobre la situación actual de Doha.
Al no concluir la Ronda de Doha, no sólo no habrá un compromiso de rebaja por parte de los miembros que más distorsionan el comercio de productos agrícolas si no que, más aún, éstos podrán volver a sus niveles comprometidos en la OMC sin violar sus compromisos.
Es decir, empeorando la situación respecto del inicio de la Ronda de Doha: lo perfecto es enemigo de lo bueno.
Sin embargo, queda abierta para los miembros la opción de recurrir a los mecanismos de solución de controversias, como sucedió recientemente en los casos del azúcar y del algodón.