La crisis económica mundial comienza a repercutir con fuerza en la vida cotidiana de los cubanos, que ven con cautela y preocupación, muchos con pesimismo, las medidas de ahorro y reducción del consumo anunciadas por el gobierno que preside el general Raúl Castro.
María Elena, contable de 45 años que trabaja en una empresa estatal, declaró a Efe que desde hace varias semanas la administración comenzó a tomar medidas para mermar el consumo de electricidad, con mayores controles y reducción de las asignaciones de combustibles. Norberto Sánchez, joven trabajador del sector gastronómico, dijo que prefiere "esperar a ver que pasa".
"Estoy preparado para lo que venga. A fin de cuentas, hace años que hay que arreglarse para sobrevivir en tiempos de crisis", agregó.
Muchos cubanos temen que vuelvan los peores años del "periodo especial", eufemismo con el que llaman a la aguda crisis que padecieron cuando se hundió hace casi dos décadas el bloque soviético, hasta entonces principal proveedor del único Estado comunista de América. Susana, de 51 años, profesional jubilada por enfermedad, recordó que ese período fue para ella "muy duro".