El director general de Ingresos, Luis Cucalón, dijo ayer que hay potencial en aumentar los tributos de los licores de lujo en Panamá, a fin de conseguir el dinero que reemplace la supresión que se planea de los impuestos a los combustibles.
La supresión de los impuestos a los combustibles ayudaría a que se congele el precio del galón de diésel en 3.81 dólares y el de la gasolina 91 octanos, en 4.00 dólares, a partir del próximo 23 de abril.
Cucalón resaltó que si le preguntasen cómo sustituir los impuestos al combustible, haría que la champaña pagara más. Esto, a través del Impuesto Selectivo al Consumo (ISC).
A esto, el jerarca de la Dirección General de Ingresos (DGI) desglosó que un litro de Seco Herrerano paga a las arcas estatales $0.96 de impuesto, mientras que una champaña de Don Periñon, $0.06. Además, un vino que vale $700 tributa $0.06 o una botella de whiskey OldmillwakeE Blue que cuesta $200 paga $1.05, mientras que una de Gin Caballito tributa $0.98”.
Para Cucalón, la sustitución del impuesto del combustible a través del aumento al gravamen de los celulares pospago, e incluso la imposición al servicio de televisión por cable, proyección que baraja el Consejo Nacional de Hidrocarburos, no daría tanto dinero.
Sobre estos impuestos específicos, “la telefonía pos- pago es bastante poco lo que produce porque un 90% de los celulares del país son prepago, y el cable es difícil”, señaló.
No obstante y pese a la responsabilidad que lleva por ley la Dirección General de Ingresos de recaudar los impuestos del país, Cucalón dejó ayer en claro que la decisión que tomen los ministros sobre la opción para reemplazar el impuesto al combustible, él y su dirección la acatarían.