Las cuentas del Estado español tuvieron el pasado mes de junio un déficit de unos $7.423 millones, el 0,42% del PIB, el primero que se registra desde el mismo mes de 2005, según los datos difundidos ayer por el Gobierno.
Este resultado se produce debido, principalmente, a la desaceleración en el sector inmobiliario y al aumento de los costes empresariales por el encarecimiento del crudo. Así, entre enero y junio de este año, los ingresos del Estado cayeron el 4,8% hasta los 66.934 millones de euros, mientras que los gastos aumentaron el 10%.