Economía

¡Cuidado! con los "atracajeros"


Era un día de corredera y tenía que hacer los pagos de las cuentas por servicio (agua, luz, teléfono, etc). De pronto vi la luz en el camino: ¡el cajero automático me ayudaría a salvar el día! Sólo me tomaría 5 minutos realizar una transacción y el dinero que necesitaba para hacer los pagos estaría en mis manos.
Aquí comienza lo peor. La transacción que inicié, jamás se completó y lo peor, el cajero la registró: que conmoción, sin plata en la tarjeta y con deudas por pagar.
La única esperanza, era apelar a la buena voluntad del Banco para que me ayudaran a resolver el problema, pero lamentablemente la operadora sólo se inmutó en decir que el reclamo debía hacerlo en el banco de origen de la cuenta.
Qué sorpresa cuando al llegar a este último, de manera frívola, luego de sacar copia del comprobante, la cédula y llenar un formulario, la dependiente me preguntara: de seguro que no tomó el dinero del cajero?
Han pasado semanas desde que esto ocurrió y se suponía que en menos de unos cuantos días procedería el reclamo para que me devolvieran el dinero.
Ahora, guardo con recelo aquel comprobante de ese "Atracajero" que en letritas pequeñitas me recuerda aquel funesto viernes negro: "No puedo entregar dinero".
¿Quién diría que cuando fallan estas máquinas, recuperar la plata perdida es una odisea?
Se dice que uno de cada tres reclamos se resuelve, porque para el usuario es difícil probar que la máquina entregó menos dinero del pedido, que no acreditó un depósito o dio un billete falso.
¿Puedo decir que perdí tiempo y no logré nada? Lo cierto es que no soy la única consumidora en problemas y comprendo por qué muchos usuarios se resisten a confiar en sus servicios, a pesar de que los cajeros automáticos tienen cada vez mayor presencia a todo lo largo y lo ancho de la República.
Aceptémoslo o no, éstos han agilizado mucho la labor de los bancos y, con ello, quienes tenemos que hacer algún tipo de transacción bancaria, hemos ganado tiempo al no perder mañanas enteras en largas filas en X sucursal, como antes.
Por estas razones, y mientras continuo esperando a que resuelvan el problema, aunque me he resignado, por su seguridad considere que:
  • Es importante cuidar la "tarjetita" con extremo recelo, sobre todo hay que cuidar la banda magnética porque es la vida de la tarjeta; no la ponga cerca de una fuente de corriente electromagnética fuerte o borrará sus datos y necesitará una nueva. No la doble, raspe o maltrate.

  • No deje que nadie más use su tarjeta (ni use una que no esté a su nombre).

  • Si por error el cajero automático la retiene, para recobrarla deberá identificarte al operador del cajero como su dueño.

  • No use esta tarjeta para comprar en la Internet, por teléfono o a distancia. Si la suya lleva el emblema Visa puede usarla en los puntos de pago, pero está dando acceso a sus fondos directamente, sin la protección de las cuentas crediticias. Evítelo, porque si alguien usa su número, el dinero saldrá directamente de su chequera o ahorros, haciendo muy largo y difícil su recuperación.

  • Y si al igual que yo, tiene dificultades usando la tarjeta: le hacen un cargo que no ha autorizado, hace un retiro y no sale el dinero etc., no pierda la esperanza y diríjase inmediatamente a donde poseé la cuenta, con los comprobantes de la transacción y lo demás déjeselo a Dios y a la Superintendencia de Bancos.


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155549
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América