Las cuotas de pesca del atún rojo y su comercio ilegal mediante el uso de pesqueros con banderas de conveniencia están centrando los debates que la Comisión Internacional para la Conservación del Atún Atlántico (ICCAT) lleva a cabo en Agadir (sur de Marruecos).
Los distintos grupos ecologistas ejercen una importante presión para que no se cambie la cuota global de 12 mil 900 toneladas anuales en el Total Admisible de Capturas (2 mil 400 de las cuales son españolas), mientras que España ejerce presión sobre sus socios de la Comisión Europea para presentar juntos una propuesta de hasta 13 mil 500 toneladas.
Fuentes de la Secretaría General de Pesca de España dijeron a Efe que “los signos evidentes de la recuperación del stock” de atún rojo permiten aumentar la cuota, una postura que fue calificada de “presión cortoplacista” por la ONG Ecologistas en Acción.
La postura española está más alineada con el sector pesquero, que ayer, además dijo que el esfuerzo de limitación de pesca que está aplicándose en el Atlántico Este incluido el Mediterráneo no tiene correspondencia con el del Oeste.