La palma africana es una planta tropical propia de climas cálidos. Es un cultivo perenne y de tardío y largo rendimiento, ya que tarda entre tres y cuatro años para empezar a producir frutos, y su vida productiva puede durar más de 50 años, aunque a partir de los 25 se dificulta su cosecha por la altura del tallo.
Dentro de los cultivos de semillas oleaginosas es el que produce mayor cantidad de aceite por hectárea y por esta razón, es el que se siembra comercialmente para obtener aceites. Las primeras variedades de palma aceitera en Panamá fueron traídas de la Costa de Marfil. Con la demanda que hay, las expectativas son que aumenten las hectáreas.