El Premio Nobel de la Paz 2006, Mohamed Yunus, y el secretario general de la Organización Mundial del Trabajo (OIT), Juan Somavia, criticaron ayer la manera en que venía funcionando el sistema financiero internacional y la fuerte desregulación en ese sector.
Para Yunus, el sistema financiero ha funcionado como un "casino" y la excesiva especulación causó "un tsunami que ahora todos estamos sufriendo", aunque dijo que la responsabilidad de esa situación es compartida y no sólo recae en las empresas de servicios financieros.
"Cuando (el sistema) colapsa todos estamos tristes y el mundo entero es víctima", comentó en una conferencia de prensa posterior a su participación en el primer Foro Mundial de las Microfinanzas que se celebró ayer en Ginebra.
Yunus es fundador del Grameen Bank, una institución con sede en Bangladesh que otorga microcreditos sin necesidad de avales a personas de escasos recursos que no tienen acceso al sistema de crédito tradicional.
Esta entidad está presente en otros países a través de alianzas con instituciones financieras o filantrópicas locales.
En la conferencia de prensa también compareció el responsable de la OIT, quien consideró que parte de la actual crisis financiera se debe a que en las últimas tres décadas se creyó a ciegas que la desregulación del sistema financiero era lo mejor, por encima de cualquier otra consideración.
"Cuando ese pensamiento se impuso (sobre la regulación) se transformó en una ideología", declaró.
De otra parte, Yunus señaló que la crisis que sacude al mundo es un desastre que afecta más a los pobres que a los ricos", pues para los primero puede suponer que "si tenían dos comidas al día probablemente tendrán que pasar a una". Recordó que esta situación coincide además con el fuerte aumento del precio de los alimentos y la inestabilidad de la cotización del petróleo. "Este es un escenario muy triste para la gente pobre", recalcó.
Somavia defendió que en estos momentos de inestabilidad financiera se requieren políticas y mecanismos técnicos no sólo para aliviar la situación de los más pobres, sino para enfrentar el previsible aumento del desempleo y las dificultades de las pequeñas y medianas empresas.