El presidente Fernando de la Rúa pidió ayer "buena voluntad y comprensión" a sus compatriotas, al entrar en vigencia las drásticas medidas gubernamentales que restringen la libre disposición de los depósitos bancarios, limitando a 250 dólares por semana el retiro de dinero en efectivo.
De la Rúa, en diálogo con la prensa en la Casa de Gobierno, salió al cruce del clima de desconfianza e irritación que se advierte en el grueso de la población ante las nuevas medidas. "El malhumor de la gente irá desapareciendo, cuando se comprendan las medidas y se superen los inconvenientes", añadió.
"Las medidas se tomaron para protegerlos frente a las incertidumbres y maniobras que conocimos el viernes y que no deben repetirse. Pero están resguardados el patrimonio, los ahorros y los depósitos de todos", dijo el Presidente.
Muchos economistas, líderes políticos, sindicalistas y empresarios temen que resulten contraproducentes y que agraven la seria recesión argentina, que se arrastra desde 1998.
Estimaban que el proceso de "bancarización" forzada que significan las medidas encontrará al grueso de la población, especialmente a pequeños y medianos comerciantes, mal preparada para desenvolverse con las nuevas reglas.
Los mercados reaccionaron con recelo inicial medida es la limitación para retirar semanalmente dinero de los depósitos bancarios, hasta un máximo de 1,000 dólares mensuales. A partir de ahora, y como consecuencia de la escasez de circulante, la población deberá recurrir forzosamente al circuito bancario y utilizar cheques, tarjetas de débito o de crédito o cheques de cancelación bancaria.
Una consecuencia de la utilización obligatoria del sistema bancario será reducir sustancialmente la evasión de impuestos y el llamado "trabajo en negro", en el que se encuentra encuadrado aproximadamente el 4o, que hoy orilla en el 20%, ya que muchos empresarios rehusarán pagar los mayores costos de "blanquear" su personal. Los argentinos que viajen al exterior podrán llevar hasta un máximo de 1,000 dólares en efectivo por persona. Pero podrán utilizar libremente tarjetas de crédito o cheques de viajero.
A partir de la fecha los bancos no otorgarán más préstamos en pesos argentinos, sino solamente en dólares, por los que se cobran tasas considerablemente inferiores.
Las medidas tendrán una duración de 90 días, lapso en el que el gobierno confía en completar el proceso de reestructuración de la deuda externa argentina, que concluyó exitosamente el viernes con relación a los tenedores locales de títulos de esa deuda.
El ministro de Economía Domingo Cavallo dijo el domingo que buena parte del clima de especulación denunciado por el gobierno, proviene de los denominados "fondos buitres" del exterior, que presionan por una devaluación y quieren malograr la reprogramación de la deuda de 132,000 millones de dólares.