La venta de la aerolínea de bandera Alitalia al grupo de empresarios nacionales interesados, única solución para evitar la quiebra, se sigue retrasando debido a las reticencias de los sindicatos autónomos, y ahora se debate sobre si elegir como socio internacional a la alemana Lufthansa o la francesa Air France.
Pasado el miedo ante la posible retirada de la licencia de vuelo, después de que la Compañía Aérea Italia (CAI), formada por un grupo de 16 empresarios italianos, presentase de nuevo su oferta, hoy continuaron las negociaciones con los sindicatos que aún no han aprobado el plan.
La nueva oferta de CAI tiene validez hasta el 15 de octubre y hasta esa fecha Aviación Civil garantizará la licencia de vuelo.
Las negociaciones vivieron el viernes un nuevo parón cuando una parte de los representantes de los asistentes de vuelo, agrupados en las asociaciones AVIA y SDL, aplazaron al lunes su decisión sobre la venta de la compañía aérea a la CAI.
Tras varias horas de reunión con el Gobierno y la CAI, los representantes de AVIA y SDL admitieron que se han dado pasos para cerrar el acuerdo, pero pidieron más tiempo, hasta el lunes, para estudiar las nuevas propuestas sobre los contratos presentadas por la Compañía Aérea Italia.
Sin embargo, la otra organización que representa a los asistentes de vuelo, ANPAV, que hasta ahora se había mostrado contraria al plan presentado por Compañía Aérea Italia, firmó el viernes en Roma el acuerdo.