El Canal de Panamá será diferente a partir del 31 de diciembre de este año, y es que su sistema administrativo cambiará para convertirlo de una vía de servicio a una que le genere ingresos al fisco panameño.
La idea parece no asustarle a la comunidad internacional a la cual sirve y es que si sucede lo que se están proponiendo, el hacerlo más competitivo y acorde con las exigencias del mundo actual, entonces los beneficios se traducirán directamente a los usuarios, porque los peajes deberán ser más competitivos, la navegación se hará más expedita y con ello los costos se reducirán.
Actualmente la junta directiva de la Comisión del Canal lleva a cabo un programa de inversión por 1,000 millones de dólares para modernizar la vía, o sea unos 100 millones anuales. Tales mejoras incluyen el ensanche de las ocho millas (el canal mide 80 kilómetros de largo) del Corte Culebra para que puedan navegar naves de mayor calado en ambas vías (Atlántico- Pacífico y viceversa), el sistema de cómputo, nuevos remolcadores y locomotoras, sistema de alumbrado. Todo ello para mantener la calidad de excelencia que exige el mundo comercial.
Con todas estas mejoras se busca disminuir el tiempo que pasan los barcos en las aguas del Canal de 30 a 24 horas. Además se pretende aumentar de 38 a 46 barcos que transitan en promedio por día, según informó el director de Operaciones Marítimas de la Comisión del Canal, René Van Hoorde.
Los principales productos que atraviesan el Canal son los granos con un 23.2%, el petróleo y derivados con un 14.4% y la carga de contenedores con un 49.3%.
Entre tanto que las principales rutas comerciales son de la costa oriental de los Estados Unidos al Lejano Oriente con el 43.9%, de Europa a la costa occidental de los Estados Unidos y Canadá con un 8.6% y de la costa oriental de los Estados Unidos a la costa occidental de Sur América con otro 8.6%.
El Canal a pesar de que no presupuestaba utilidades, si requería de que generara suficientes ingresos para su mantenimiento y programas de inversión.
El año pasado su contribución directa al país fue de 111 millones de dólares y sus activos se calculan en 3,000 millones de dólares. La vía pasará a manos panameñas libre de deudas, informó el director de Finanzas de la CCP, Ricaurte Vásquez.
Detalló que las inversiones que realiza la vía están planificadas hasta el año 2020 y que el mantenimiento anual es de 200 millones de dólares.
Según Vásquez, los fondos de utilidad que registren las operaciones del Canal serán depositadas en la banca local e internacional o podrían ser invertidos en fondos de corto plazo en los mercados internacionales.
Pero advirtió que esta es una posibilidad que aún está en estudio, así como también la de emitir bonos para financiar la adquisición de nuevas locomotoras que son utilizadas para pasar las naves por las esclusas.
El Canal es uno de los principales generadores de empleo en el país. Actualmente emplea a 9,167 personas de las cuales 6,858 son permanentes y 2,309 eventuales.
La asistente administrativa del Administrador del Canal, May Jane Coulson, indicó que del total de empleados que operan la vía, el 96 por ciento son panameños, o sea 8,788 personas. En 1979 sólo el 69 por ciento eran panameños.
También reiteró que cada día los puestos claves están siendo ocupados por panameños, lo que no deja ninguna duda de que Panamá está en plena capacidad para administrar ese bien, porque en la práctica ya lo está haciendo.