El Banco de Japón (BOJ) comenzó ayer una reunión de dos días para debatir sobre los tipos de interés, aunque se espera que se mantengan en el 0,50% ante las crecientes señales de una desaceleración en la economía nipona.
Los analistas creen que el tipo interbancario permanecerá sin cambios por décimo sexto mes consecutivo en este momento de incertidumbre de la crisis financiera global y del aumento continuo de los precios del petróleo y de otras materias primas.
Según el último informe mensual del BOJ, el ritmo de la economía japonesa se está dilatando principalmente por el efecto de los precios de la energía y las materias primas.
El Gobierno japonés revisó ayer el crecimiento de la economía nipona hasta el 4% entre enero y marzo de este año, frente al cálculo anterior del 3,3%.