Los grupos de expertos constituidos por los países centroamericanos y la Unión Europea (UE) para estudiar la creación de un fondo financiero para la región volvieron a reunirse ayer en Bruselas, a fin de intentar acercar posiciones.
Este encuentro pone fin a diez días de trabajo entre América Central y la UE para profundizar sus relaciones.
Los expertos continuaron analizando las posibilidades de impulsar una facilidad financiera que permita a Centroamérica desarrollar importantes estructuras, a fin de limar las asimetrías que existen entre los países de la región y con el bloque europeo.
Nicaragua presentó inicialmente este proyecto, que después respaldó el resto de socios centroamericanos.
Para algunos países de la región, como Nicaragua, este fondo podría servir de "compensación" a la negociación con la UE de los aspectos comerciales de un acuerdo de asociación, indicaron fuentes diplomáticas.
La idea, para los centroamericanos, es que el fondo aporte financiación para modernizar la región y, a su vez, conlleve beneficios para los europeos, ya que empresas de la UE tendrían oportunidades de inversión en la zona.