El ministro de Trabajo, Jaime Moreno, expresó ayer en Colón, que el país debe comenzar ha sensibilizarse y entender qué significa productividad. Insistió la importancia que tiene tanto para la calidad de vida del trabajador y la capacidad del empresario para integrarse a los mercados internacionales.
Moreno señaló que en los tres últimos años se han sentado las bases para encarar un diálogo social nacional donde participen todos los sectores involucrados y se pueda discutir que se necesita en el futuro.
Las declaraciones del titular se dieron en el marco del seminario taller de "Políticas de Empleo, Trabajo Decente y Productividad" que se dictó a sectores empresariales, gubernamentales y sindicales de la provincia de Colón donde intervinieron expositores de la Organización Internacional del Trabajo (OIT).
El funcionario aclaró que algunos empleados piensan que productividad significa trabajar más y ganar menos y que esto no es así. Productividad es que con el mismo horario de trabajo, la persona produzca más insumos para la empresa y reduzca los costos operativos.
"La productividad implica que al producir más bienes, el trabajador va ha ganar más dinero y al mismo tiempo la compañía", manifestó.
El objetivo de la actividad era intercambiar propuestas sobre políticas de empleos derivadas del ejercicio de análisis creando las bases de un compromiso entre empleadores, trabajadores y gobierno.
Entre los expositores estaba Lars Johansen, coordinador principal del Proyecto Tripartismo y Diálogo Social en Centroamérica, quien explicó la visión de los interlocutores sociales en el ámbito provincial, desde la perspectiva del diagnóstico y las política de planteamientos.
Entre los virus más conocidos se destacan, "Brain" ("Cerebro"), que surgió en 1986, en Pakistán, y aparentemente fue escrito para ayudar a sus creadores a controlar la piratería de sus programas informáticos.
A la lista se sumaron "Lehigh", "Jerusalem", "Cascade" y "Miami". Todos ellos tenían como blanco a los usuarios de computadoras personales y se transmitían de una terminal a otra por medio de los discos flexibles.
En 1992, el virus "Michelangelo", captó la atención de los medios de comunicación. Pero el caos que muchos habían vaticinado nunca se materializó.
Con el lanzamiento al mercado de Windows, muchos piratas cibernéticos mejor conocidos como "hackers" pusieron el ojo en el nuevo sistema operativo. Fue el inicio de la explosión de los llamados "macrovirus", que al principio atacaban al procesador de texto Microsoft Word.
Otro de los virus más dañinos que se ha conocido en el mundo de la computación fue "Melissa" que golpeó en marzo de 1999 y marcó una nueva tendencia: no sólo infectaba archivos de sistema (macros), sino que además se adueñaba de la lista de contactos del programa de correo electrónico para auto enviarse a otros usuarios.
Cuando Internet se popularizó, los virus empezaron a apuntar a las computadoras conectadas a la red. Así, cada año, desde 2000 ha aparecido un programa "maldito" que circulaba por Internet. En 2000 fue el odiado "Love", "Nimda" y "Code Red". Recientemente aparecieron "Sobig", "Palyh", "Slammer" y "MSBlast".