Los colegios particulares deben entregar contratos donde se establezcan los deberes y derechos del plantel, de los padres de familia y de los estudiantes.
La falta de un contrato provoca incertidumbre en las personas, que muchas veces no saben hasta dónde llegan sus derechos y dónde terminan sus deberes.
Estos contratos deben especificar bien los pagos, mensualidades y los horarios de los estudiantes.