La vulnerabilidad de las economías de América Latina a impactos financieros exteriores ha aumentado recientemente, ya que los fundamentos macroeconómicos se han debilitado desde 2007.
Así lo destaca el Banco de Pagos Internacionales (BPI) en su último informe trimestral de septiembre, publicado ayer, en el que analiza la situación económica y financiera mundial desde mediados de junio hasta mediados de septiembre.
El BPI reconoce que “la reciente crisis financiera afectó el crecimiento del crédito en América Latina en menor medida que crisis anteriores”.