Un equipo de árbitros de la Organización Mundial del Comercio (OMC) emitió un dictamen que declara ilegales los aranceles que China aplica a las importaciones de piezas de recambio de automóviles.
La Unión Europea, EE.UU. y Canadá solicitaron en 2006 un arbitraje para resolver este asunto.
Entre sus argumentos, norteamericanos y europeos señalaban que los aranceles chinos a los componentes de automóviles perjudicaban a sus exportaciones y afectaban a un mercado de cerca de 20.000 millones de dólares. Este fue el primer arbitraje que la OMC abrió para resolver un litigio en el que se acusaba a China, desde que este país se adhirió a ese organismo en 2001.
Los demandantes cuestionaron en el proceso que China considere como un vehículo completo las piezas de recambio importadas siempre que representen al menos el 60% del valor total del automóvil, y en virtud de esa consideración, les imponga derechos de aduana muy elevados. En una declaración emitida tras conocerse el fallo arbitral, la representante de Comercio Exterior de EEUU, Susan Schwab, se mostró muy satisfecha con la decisión.