Algunos comerciantes insisten en eludir las normas de importación establecidas y al paso atentan contra el patrimonio agropecuario del país.
Más de 6 mil libras de ñame fueron decomisadas por la Dirección de Cuarentena Agropecuaria (DCA) en el Puerto Cristóbal (Colón). La incautación de realizó en una embarcación que no poseía licencia de importación, ni certificaciones fito sanitarias que permitieran desembarcar el producto en el país.
Según los informes de la DCA el contrabando de ñame provenía desde Colombia, sin embargo se desconoce el destinatario y el remitente de la mercancía.
Por ello se adelantan investigaciones e inicia un proceso sancionador contra la embarcación que puede oscilar de 500 a 2 millones de dólares, según lo indica la Ley 62 del 2002.
Adolfo Quintero, presidente del Colegio de Economistas considera que en parte la culpa de la contabilidad dudosa utilizada por el gobierno de Mireya Moscoso, se debe a la poca fiscalización y presión de las instituciones financieras internacionales.
No obstante, el pasado gobierno nunca firmó una carta con el Fondo Monetario Internacional (FMI), lo que tampoco le permitía a este organismo intervenir en los asuntos económicos internos del país, como lo dijo muchas veces Norberto Delgado, ex ministro del Economía y Finanzas.