En el marco o en las calles... Georgi Aguilar siempre ha tratado de dar el máximo para dejar en alto su nombre y el de la institución a la cual representa.
Durante los últimos años, la vida de portero, ex-miembro de la selección nacional de fútbol ha mantenido esa tónica. Y aunque compartirse entre el fútbol y ser policía no le ha sido nada fácil, Aguilar ha sabido sobrellevarlo a tal punto de que adora sus dos roles. "Amo las dos cosas, el ser policía y jugar fútbol. Aunque son diferentes en las dos tienes grandes responsabilidades", señaló el arquero titular del Club Deportivo Policía Nacional que recientemente se coronó campeón del Torneo de la Primera "A" de la ANAPROF.
Se dieron en su natal Chiriquí en una escuela que tenía el difunto Juan De Gracia. Posteriormente fue al Club Azul y de ahí al Club Río Mar (Club M y M). "Posteriormente se metió a la Policía en 1993 y estando allí formó parte del desaparecido Atlético Nacional. Con este equipo desarrolló grandes temporadas en la primera división de ANAPROF, a tal punto de que fue convocado para estar en dos procesos eliminatorios (Francia 98 y Japón/Corea 2002), en donde compartió con jugadores de la talla de Donaldo González, Ricardo James y los hermanos Dely Váldes.
Aguilar cuenta que ha tenido dos grandes momentos como futbolista. "La primera fue cuando le ganamos 4-0 a Nicaragua en el 2000 aquí en el Rommel Fernández y la otra cuando ganamos la final de la Primera "A" este año", destacó.
Mientras, que su mayor decepción fue cuando "una vez me llamaron para la selección, pero el técnico de ese entonces Gustavo DeSimone decía que yo era muy chico para estar en el marco", dijo.
Georgi, quien por el momento no ha pensado en el retiro destacó que entre los delanteros más difíciles a lo que se haya podido enfrentar está José "Chepe" Ardines. De los nuevos valores dice que admira la capacidad goleadora de Gabriel Torres, Luis Tejada y José Luis Garcés.
Defensor del marco
Aguilar aún no piensa en el retiro como jugador activo.