El puerto de Vacamonte, que genera B/.50 millones anuales en divisas de las exportaciones del producto que ingresa a la economía nacional, sólo dispone de seis grúas fijas para descargar el producto del mar en los muelles y no tienen espacio disponible para la instalación de otras grúas que por falta de mantenimiento han sufrido daños.
Según el presidente de la Asociación Nacional de Industrias Pesqueras (ANDELAIP), Ricardo Quijano Jiménez, la deficiencia administrativa en los cargos de dirección en la Autoridad Marítima de Panamá (AMP) impide resolver una serie de problemas que afecta en gran medida la actividad pesquera del puerto. Aclaró que la deficiencia se genera en los niveles de mayor jerarquía, cargos de direcciones y aquellos funcionarios de mandos medios.
Recordó que las grúas fijas fueron instaladas en 1980, el mismo año que se fundó el puerto de Vacamonte, aunque han sido reparadas al momento de presentar daños; sin embargo, su capacidad de funcionamiento ha venido mermando. Señaló que si a las grúas se le hubiera brindado un buen tratamiento en concepto de mantenimiento, podrían haber durado hasta 20 años más.
Indicó que el problema surgió hace 5 años, cuando el gobierno del presidente Ernesto Pérez Balladares tenía intención de privatizar el puerto de Vacamonte con el propósito de que los usuarios adquirieran las infraestructuras.
Aclaró que la administración anterior tenía una justificación para asumir la medida, ya que el puerto era deficitario de B/.2 millones cada año y ya no se contaba con los Puertos de Balboa y Cristóbal que para esa época lo subsidiaban.
Indicó que el gobierno pasado, al observar la situación, tomó la decisión de privatizarlo, pero actualmente el puerto de Vacamonte está cancelado en su totalidad y ya se le pagó a las entidades financieras internacionales el costo de su infraestructura.
En el lapso de negociaciones para tomar la decisión, agregó se le dejó en total abandono, sin ningún tipo de recurso para inversiones y mantenimiento, al puerto, que en resumidas cuentas no contaba con presupuesto casi por dos o tres años.
Sostuvo que los empresarios habían aportado fondos y que el Estado iba a ser accionista, en el contexto de una nueva empresa mixta, pero luego de que se hicieron todos los planes, se desistió de la idea.
Manifestó que las faltas de las grúas empezó a evidenciarse en 1999 y a la fecha no se ha resuelto el problema, al tiempo que señaló que aparentemente en la última reunión con la AMP se acordó que para esta semana se decidirá otorgar en licitación pública la compra del equipo para que sea instalado.
Reiteró que otros de los problemas preocupantes para los usuarios del puerto de Vacamonte es la recolección de la basura y la falta de equipo necesario para el buen funcionamiento del vertedero cielo abierto del lugar, el dragado del puerto y sobre todo los contratos sin refrendar por la Contraloría General de la República.
Precisó que actualmente los inversionistas y empresarios del puerto están trabajando sin seguridad jurídica, ya que desde hace dos o tres años la Contraloría debería haber refrendado los contratos, aunque extraoficialmente la AMP pretende tener una respuesta esta semana de cuál sería el estatus de la relación contractual, mientras se mantienen en un estado de incertidumbre.
Agregó que en el puerto no existe nada irregular para proceder a cumplir con los trámites pertinentes en las firmas de los contratos, sin embargo, en la AMP los funcionarios públicos de alta jerarquía deben tener la capacidad para tomar decisiones, de lo contrario, deberían abandonar el cargo que ostentan.
Por su parte, el administrador de la Autoridad Portuaria del puerto de Vacamonte, Ceferino Espino, dijo que la compra de las grúas fijas se dio bajo la formalidad de orden legal, donde se trató de hacer una compra directa, pero no se hizo y luego se optó a un acto público en el que participaron una serie de empresas y después de una serie de impugnaciones mutuas se encuentran en la etapa final.