El Sector Público No Financiero (SPNF) cerró el 2011 con un déficit de 2.3% del Producto Interno Bruto (PIB), lo que representó un aumento de 0.4% comparado con el 1.9% del 2010.
Esto significó un incremento de $191.4 millones, ubicando el déficit en $703.1 millones, impulsado en gran parte por las inversiones en los megaproyectos de infraestructura que ejecuta el Gobierno.

Sin embargo, el déficit sestá dentro de los límites de la Ley de Responsabilidad Social Fiscal, que establece que no podría superar el 3%, y según el cronograma de ajuste para este año, debería ser del 2% y para el 2013, de 1.5%.
Los ingresos totales del SPNF se ubicaron en $7,761.7 millones, lo que significó un alza del 13%, comparado con los $6,873.6 millones logrados en el 2010.

Por su parte, los gastos totales fueron por $8,464.8 millones, mostrando un incremento de 14.6% .
Estos se dividieron en $2,698.6 millones en gastos de capital (proyectos de infraestructura como el Metro de Panamá y el saneamiento de la Bahía); $741.9 millones en gastos de intereses y $5,024.3 millones en los corrientes.

El 21.6% de los gastos totales corresponde a proyectos de interés social como la Beca Universal, 100 a los 70, Red de Oportunidades y el subsidio a la electricidad. Ese porcentaje representa $1,828.3 millones.
Las inversiones de capital representaron el 32% (un 10% del PIB), que es a juicio de las autoridades un nivel de inversión muy similar a los países asiáticos.
“Esta inversión comparada con la región es una de las más altas en términos de inversión física en infraestructuras”, manifestó Mahesh Khemlani, viceministro de Finanzas.
Esta conclusión fue apoyada por el ministro de Economía y Finanzas, Frank De Lima, quien aseguró no ver nada malo en aumentar la inversión pública en nuevas escuelas, sistema de transporte y nuevos hospitales, por ejemplo.
Explicaron que en Panamá se endeudan para cubrir los gastos que el ahorro corriente no solventa, situación muy distinta a la de los países regionales que ni siquiera los gastos corrientes pueden respaldarse con los ahorros corrientes.
Para este año, el gasto podría sufrir una leve desaceleración; sin embargo, explica De Lima, la demanda interna que existe con los diversos proyectos de inversión pública justifican un crecimiento económico para este año del 7.5%, aunque algo conservador.
“Los ingresos tributarios aumentan con el crecimiento de la economía y a su vez determinan cuánto gasto se puede tener”, dijo .
Por ello la proyección al 2014 es que los subsidios vayan declinando paulatinamente.
En el caso de la energía, se subsidiará el consumo hasta los 300 kilowatts.