La acción de cometer delitos en Panamá no solo crea preocupación entre la ciudadanía por el tema de la seguridad, sino que los analistas ya están notando cómo estas acciones requieren de importantes inversiones del Estado para poder investigar o procesar a los implicados; tanto así que en el 2009 esto le causó un gasto al país, de por lo menos 237 millones 600 mil balboas.
La cifra se refleja en un análisis de la investigadora Eudemia Pérez, que fue incluido en el Informe Económico y Social del Ministerio de Economía y Finanzas, correspondiente al mes de julio, donde se explica que en Panamá se cometieron un promedio de 148 actividades delictivas catalogadas como delitos por día, o al menos 54 mil anuales, lo que representó un costo promedio individual al Estado de B/4,400 o B/237 millones 600 mil al año.
Esta inversión del Estado para poder hacerle frente a la comisión de actos delictivos es equitativa en promedio a los fondos que son destinados a proyectos sociales, como la beca universal, que se estimó en unos 192 millones de balboas, entre otros.
Sin embargo y aunque las cifras son elevadas, a opinión de diversas fuentes incluso pueden ser conservadoras, ya que al ser un promedio no refleja que distintos delitos como lo son los homicidios, requieren una gran cantidad de recursos para ser investigados y para estos casos se destinan pruebas especiales químicas, incluyendo de genética, amplió Abdiel Rentería, subdirector de Criminalística del Instituto de Medicina Legal.
En esa línea, la autora Pérez detalla que la perspectiva para el 2010 es que el costo anual por delito está en aumento y en realidad se puede fijar en B/5,400, lo que nos daría un aumento de B/1,000 por el procesamiento de las actividades delictivas durante este año en comparación al anterior.
De lado de la sociedad, civil, Rolando Carrizo, miembro de la Red Nacional de Seguridad Ciudadana, expresó que la inversión que aplica el Estado para poder hacerle frente a la comisión de delitos es adecuada, ante la constante de estas actividades en el país, pero que es vital también dedicar esfuerzos y recursos a la prevención.
Los costos.
La experiencia de Rentería le indica que las “horas hombre” o tiempo que es utilizado por los agentes para aprehender a un delincuente, así como los recursos que tienen que utilizar en sus labores, como armamento, uniformes y demás, entre otras, e incluso el precio de las investigaciones posteriores en el período de recolección de pruebas, tiene un costo promedio por cada comisión de delito.
Adicionalmente, en esferas que impulsan el tema del aumento de la seguridad en el país, se maneja que el Gobierno Central está invirtiendo B/800 millones específicamente en mejorar la protección de los ciudadanos, manifestó Carrizo, quien es conocido como el creador de la Cruzada por la Paz en Panamá.
Pero más allá de las inversiones que puedan incluirse en el presupuesto del Gobierno en los próximos años, las fuentes consultadas reiteraron que la seguridad ciudadana es una tarea de todos los miembros de la sociedad, ya sean los civiles, las empresas y el Gobierno, en conjunto.
Del lado de los civiles Carrizo detalló que la revisión de distintas leyes del país, como lo son la de porte y tenencia de armas de fuego, así como de su importación, que actualmente está en la Asamblea Nacional, representan un avance.
“Como sociedad civil es lo que nos toca hacer, el revisar las leyes para sugerirle al Gobierno lo que debe hacer, de ahí insistir fuertemente en la prevención”, describió Carrizo.
En este último tema se estima que la prevención de actividades delictivas, por medio de la educación a familias de alto riesgo social, representaría una inversión de 1 balboa en promedio, en relación a los 5 balboas que se necesitarían para procesar a los que cometan delitos.