La demanda de oro en el tercer trimestre del año subió un 6 %, hasta 1,053.9 toneladas -valorada en 57,700 millones de dólares-, debido al aumento del interés por el metal por parte de bancos centrales y de los inversores en general que lo ven como una inversión refugio.
Así lo indicó ayer en su informe periódico el Consejo mundial del oro, con sede en Londres, que indicó que el valor en dólares alcanzado por las ventas del metal precioso supone un récord.
En su análisis, el Consejo indica que las compras netas de oro por parte de bancos centrales, que buscan diversificar sus reservas, ascendió a 148.8 toneladas en el trimestre, mientras que la demanda global por parte de inversores se cuantificó en 468.1 toneladas, un 33% más que en el mismo periodo del año anterior.
Los altos precios del oro significaron que esas 468.1 toneladas se tradujeron en un valor récord de 25,600 millones de dólares, casi el doble que los 13,900 millones alcanzados en el mismo periodo de 2010. La demanda de oro desde Europa aumentó un 135% entre julio y septiembre hasta 118.1 toneladas.