La Cámara Argentina de Empresarios Mineros (CAEM) se declaró ayer "sorprendida" por el proceso judicial por presunta contaminación ambiental que se le sigue a uno de sus socios, Minera Alumbrera, de capitales suizos y canadienses.
En un aviso que publica la prensa de Buenos Aires remarcó que las empresas del sector "generan 212.000 empleos directos e indirectos", trabajan con autorización de las autoridades y están sometidas y cumplen estrictas normas ambientales.
En este sentido, apuntó que las mineras han sido blanco de "acusaciones ambientales que resultan reiterativas" y aseguró que tales denuncias "cobran importancia mediática para luego demostrarse que los argumentos no resisten análisis técnicos y carecen de fundamento".
La CAEM, que el año pasado se declaró víctima de "ataques" de grupos ecologistas, reaccionó ahora ante el procesamiento del vicepresidente de Minera Alumbrera, Julián Rooney, dictado la semana pasada por la Cámara Federal de Apelaciones de la provincia de Tucumán (norte) bajo el cargo de contaminación ambiental.
En un proceso que comenzó en 1999, el tribunal anuló así un fallo absolutorio de primera instancia a petición de la Fiscalía, que culpa a Minera Alumbrera, por la presunta contaminación de un canal de desagüe.