En Panamá, en los años 2003 y 2004 cayeron dentro de sus redes la Universidad Latina de Ciencia y Tecnología (ULACIT), y la Universidad Interamericana. La ofensiva de compras lanzada por esta corporación le ha llevado a adquirir (o iniciar) 24 universidades en 15 países, donde vende educación superior a 226, 000 estudiantes. La empresa está listada en la bolsa de valores norteamericana bajo el símbolo LAUR. Según el ciber-servicio informativo REUTERS, el último año fiscal las ventas internacionales de LAUR crecieron 35%, frente a un 17% del mercado en su conjunto, y un 14% del sector (servicios) y la industria (escuelas).
A cinco años, el crecimiento anual de sus ventas ha promediado 22% anual, lo que apunta a una clara aceleración del dinamismo de esta empresa. Pero las ganancias por acción de LAUR apenas crecieron 6% el último año fiscal, muy por debajo del promedio del mercado (que fue de 25%), del sector (26%), y de la industria (49%).
Y sus márgenes de rentabilidad a corto y largo plazo resultan también bajos o apenas mediocres. Por ejemplo, el margen neto, que es el más importante, fue de 12% el último año fiscal, en comparación con un 14% para el mercado, 8% del sector, y 13% de la industria.
Resulta también preocupante el que la empresa, añade REUTERS , pagó solamente el 14% de sus ventas antes de impuestos en calidad de impuestos, cuando lo que correspondía al mercado, el sector y la industria era un porcentaje levemente superior al 30%.
Dicho índice debía ser superior a 1.3 o 1.5 puntos, dependiendo de cuán grande es la empresa o cuán estables sus ingresos. A un año, este índice promedia 1.8 puntos para las empresas del mercado norteamericano, y 1.3 para el sector y la industria a las que pertenece LAUR.
La insuficiente liquidez también la refleja la evolución del estado de flujo de caja, el cual revela que la empresa afrontó un déficit de 12 millones de dólares el último año, al parecer producto de las grandes adquisiciones que han cimentado su expansión reciente.
Pero el endeudamiento a largo plazo es leve. El índice deuda a largo plazo versus capital es de apenas 10%, comparado con 80% para el mercado y porcentajes mucho más elevados para el sector y la industria. Ello debería otorgarle a la empresa, quizás por la vía de la reestructuración financiera, una salida a su estrechez financiera actual.
El autor es profesor de economía en la Universidad de Panamá y socio de Consultores del Istmo (consultoresdelistmo@lycos.com).