El desempleo en Estados Unidos bajó dos décimas en junio y se situó en el 6.1%, gracias a una sólida creación de 288,000 nuevos empleos, informó ayer el Gobierno.
Por primera vez desde 1,999, el mercado laboral estadounidense ha registrado cinco meses consecutivos de creación de empleo por encima de los 200,000 puestos de trabajo.
La fuerte creación de empleo registrada en junio es superior a la esperada por la mayoría de los analistas, que consideraba que la cota se situaría en los 210,000, y que el índice de desempleo se mantendría sin cambios con respeto al 6.3% de mayo.
El nivel de desempleo del 6.1% es el mejor desde septiembre de 2008, el mes en que se anunció la inesperada quiebra del banco de inversión Lehman Brothers, se agravó el crash financiero de las hipotecas basura y ello desencadenó la recesión económica. La mejora del empleo se dio en la mayoría de los sectores económicos.