En Centroamérica y República Dominicana, así como en el resto de Latino América, las microempresas representan la mayor parte de todas las unidades económicas identificables.
Si a esto le añadimos las microempresas que se encuentran en la economía informal y no son detectadas por los Institutos de Estadística (o los entes responsables de su medición), su participación en la economía, sin duda, aumenta.
Por su valor económico y singulares características, el Observatorio Laboral de Centroamérica y República Dominicana (OLACD), desarrolló un estudio sobre la Microempresa en la subregión.
Para este estudio se encuestaron 1075 microempresarios y se realizaron sesiones de grupos focales con 169 personas, en los siete países que cubre el estudio. Además, se trabajó con microempresas que tuvieran entre tres y ocho ocupados de forma continua, incluyendo el jefe y que se dedicaran a actividades informales contemporáneas. A fin de encontrar los datos más relevantes, la distribución por sector económico de los negocios trató de aproximarse a la estructura productiva de los países, de esta manera se trabajó con unidades de los sectores o actividades relacionadas con comercio, hotelería y restaurantes, servicios e industria manufacturera.
En la subregión, las microempresas más pequeñas, se caracterizan por tener mayor presencia de liderazgo femenino, en comparación con otros estratos empresariales.
En el segmento microempresarial el 27% de los patronos corresponden a mujeres, mientras que en las pequeñas, medianas y grandes empresas esta participación es del 15%. Es decir, conforme se reduce el tamaño de la empresa, la probabilidad de encontrar un liderazgo femenino aumenta.