La casi totalidad de las grandes empresas italianas controladas por los inspectores fiscales durante el pasado año han presentado irregularidades en sus cuentas y fueron sancionadas por ello, según un informe del Tribunal de Cuentas dado a conocer ayer.
En las 370 grandes empresas (con un volumen de negocios superior a los 50 millones de euros) investigadas durante el año 2002 el fisco descubrió irregularidades en el 98.38 por ciento de los casos.
Los controles fueron realizados por inspectores especialmente preparados, que desde hace años examinan con lupa la contabilidad de las grandes sociedades en inspecciones que pueden durar un mes.
En el informe presentado ante el ministerio de Economía se señala que la lucha contra la evasión fiscal permitió recuperar al erario público el pasado año cerca de 22,500 millones de euros, un 32 por ciento que la cantidad recaudada por el mismo concepto en 2001.
Los responsables del Tribunal señalaron que esta cantidad sufrirá una ulterior rebaja en el curso del presente año debido a la amnistía fiscal decidida por el Ejecutivo de Silvio Berlusconi.
Los contribuyentes descubiertos el pasado año defraudando a Hacienda prefirieron pagar la sanción de inmediato en el 42 por ciento de los casos, obteniendo así un descuento de hasta el 75 por ciento del importe de la multa.