El encargado de gestionar la quiebra declarada en Detroit, Kevin Orr, aseguró que no espera que el Gobierno y el Congreso de EE.UU. emprendan un rescate de las finanzas locales, algo con lo que coincidió el alcalde de la ciudad, Dave Bing.
“No estamos esperando que entre la caballería. Somos nosotros los que hemos cavado este hoyo”, dijo Orr, ante la pregunta de si espera un rescate federal.
Orr fue nombrado administrador de emergencia de la ciudad en marzo pasado y es ahora el encargado de gestionar la declaración de quiebra, tras una década de deuda creciente y población menguante enmarcada en una profunda crisis industrial.
El alcalde Bing coincidió en que no espera que haya un rescate federal a corto plazo.
“Todavía no”, dijo el alcalde de la ciudad cuna de la industria automotriz de EE.UU. en una entrevista en la cadena ABC.
El vicepresidente de EE.UU., Joseph Biden, indicó que el Gobierno federal está evaluando las opciones que tiene ante la quiebra de Detroit.
“La esperanza de ayuda externa no puede ser la estrategia”, señaló ayer Orr. “Creo que Detroit tiene la responsabilidad de ayudarse a sí misma. Si además consigue otra asistencia, genial”, agregó. El administrador indicó que si bien la bancarrota ha destruido la calificación crediticia de la ciudad, cree que los acreedores volverán cuando la localidad consiga reestructurarse.