SECTOR EXPORTADOR ES EXIMIDO
- Brasil eximió a los exportadores de un impuesto del 6% sobre préstamos, según acuerdos avanzados de pago si vencen dentro de los cinco años, en tanto los diseñadores de políticas señalaron que mantendrán las tasas bajas, rebajando las tasas de las permutas hasta un récord. La presidenta Dilma Rousseff eliminó una tasa de retención.
Los incentivos fiscales brasileños para los inversores privados están generando un aumento de la deuda atada a todo, desde edificios de oficinas hasta créditos agrícolas, en la medida en que los rendimientos de los bonos del Estado en baja, incrementan la demanda de títulos de mayor riesgo a tasas subsidiadas.
El monto pendiente de cartas de créditos inmobiliarias, utilizadas por los bancos para financiar las hipotecas, creció 35% en los 12 meses previos a octubre, hasta un récord de 60,200 millones de reales ($29,000 millones), en tanto la deuda bancaria utilizada para financiar los créditos agrícolas aumentó 20%, según Cetip SA-Mercados Organizados. El operador de autopistas Autoban S.A. vendió deuda de infraestructura exenta de impuestos en octubre, que no pagó ningún margen sobre los bonos del Estado atados a la inflación con vencimiento similar, o sea 2.71% con ahorros fiscales.
Brasil está brindando exenciones fiscales para alentar el financiamiento privado, destinado a la agroindustria, el sector inmobiliario y la infraestructura, conforme intenta alejar a las empresas del banco de desarrollo estatal y financiar construcción por 1 billón de reales para la Copa Mundial 2014 y los Juegos Olímpicos 2016. El rendimiento de los bonos de Brasil atados a la inflación, con vencimiento en 2017, cayó 290 puntos básicos este año, hasta 2.44%, mientras que los rendimientos de los bonos chilenos de igual vencimiento subieron 40 puntos básicos, hasta 2.77%, en el mismo período.
“Están intentado diversificarse, de lo contrario ganarán muy poco en términos reales”, dijo en una entrevista telefónica Armando Castelar, profesor de economía en la Fundação Getulio Vargas de Río de Janeiro . Las exenciones fiscales “constituyen un incentivo mayor para volcarse a títulos a plazos más largos”, dijo.
El Gobierno optó por individuos porque los inversores institucionales ya están exentos del impuesto a las ganancias sobre las inversiones, dijo Castelar.
Brasil mantuvo su tasa clave sin modificaciones el 28 de noviembre en un mínimo récord de 7.25%, luego de aplicar reducciones por 5.25 puntos porcentuales desde agosto de 2011.