El presidente de la Reserva Federal, Ben Bernanke, dijo ayer que el creciente volumen de cesación de pagos de hipotecas no es una amenaza seria para la economía de Estados Unidos, pero advirtió que "haremos todo lo posible para impedir el fraude y los abusos".
En años recientes numerosas instituciones financieras otorgaron préstamos hipotecarios a personas con escasos respaldo crediticio y refinanciaron a otras que usaron el dinero para gastos de consumo.
La recesión del mercado inmobiliario desde hace más de un año ha resultado en una caída del valor de las propiedades -en muchos casos por debajo del monto de la hipoteca- y al mismo tiempo muchos deudores se encuentran con que no pueden pagar la cuota mensual, ni pueden vender la vivienda.
En un discurso preparado para una conferencia sobre estructura bancaria en Chicago, cuyo texto se difundió en Washington, Bernanke aseguró que la Reserva Federal y las agencias del gobierno federal que regulan la actividad bancaria observan atentamente el mercado hipotecario.
"La acción contra las malas prácticas de préstamos, incluidos el fraude y el abuso deliberado, podría requerir medidas adicionales", dijo Bernanke quien agregó que "los mercados pueden excederse, pero, en última instancia las fuerzas del mercado también funcionan para contener los excesos".
Por lo menos el 44% de los bancos ha ajustado sus normas.
Deuda hipotecaria no es una amenaza, dice la FED
Algunos se encuentran con que no pueden pagar la cuota mensual, ni pueden vender la vivienda.