La deuda de las Administraciones Públicas de España se elevó en el primer trimestre de 2011 al 63.6% del Producto Interior Bruto (PIB), según los datos del Banco de España.
En el primer trimestre de 2010, la deuda española significaba el 55% del PIB, con lo que en un año aumentó 8.6 puntos.
Con estas cifras, se supera por 3.6 décimas el límite establecido por el Pacto de Estabilidad y Crecimiento de la Unión Europea.
España está desde 2008 bajo los efectos de una crisis económica que se traduce en gran destrucción de empleo, con casi 5 millones de desempleados, más del 20% de la población activa.