Deutsche Bank AG, en un intento de evitar estafas, está lanzando una medida internacional para obligar a los operadores y algunos ejecutivos a tomar 10 días seguidos de vacaciones por año, según un memorándum interno a los empleados.
La medida, aplicable al personal en cargos "delicados", "fue concebida como un control interno importante para impedir que se cometan fraudes", escribió en un comunicado a los empleados Peter Henrici, director de gestión de transacciones. Los bancos frecuentemente hacen que los empleados del área de transacciones tomen sus vacaciones de manera tal que cualquier posición que hubieran abierto de forma subrepticia quede en evidencia en su ausencia.