El gobierno dominicano sometió a la justicia a los principales ejecutivos del Banco Nacional de Crédito (Bancrédito), acusados de un supuesto fraude por más de 670 millones de dólares contra el Estado. Se trata del segundo escándalo financiero del año, tras el que involucró al Banco Intercontinental (Baninter) en un fraude de 2,200 millones de dólares.
En esta ocasión, Bancrédito presentó a las autoridades una contabilidad diferente a la que manejaban sus ejecutivos, según la querella que presentó el gobernador Banco Central, quien la distribuyó a la prensa. “Las referidas operaciones se encontraban registradas fuera de los libros oficiales de Bancrédito, como forma de evadir los límites establecidos por las normas bancarias que regulan las operaciones crediticias con vinculados”, sostiene José Lois Malkun, gobernador del organismo oficial.
La Fiscalía de Santo Domingo emitió una orden de conducencia contra Arturo Pellerano Peña, presidente del Grupo Financiero Nacional, al que pertenece Bancrédito, y Juan Felipe Mendoza, representante del banco. Sin embargo, los ayudantes fiscales no dieron con su paradero y, en cambio, apresaron al chofer de Pellerano Peña, según reveló un oficial actuante. Las autoridades les acusan de realizar “operaciones irregulares” que excedieron los límites de cuentas establecidos y de realizar sobregiros a favor de empresas vinculadas por montos significativos que sobrepasan el capital bancario.
De acuerdo con el documento, Pellerano y Mendoza, desviaron “en su provecho personal a través, fundamentalmente, de la capitalización de sus empresas vinculadas” más de 20,000 millones de pesos, equivalentes a 670 millones de dólares. Entre las compañías beneficiadas por el supuesto fraude destacan la empresa de telecomunicaciones Tricom, la compañía de cable Telecable Nacional, la aseguradora Segna y las filiales de Bancrédito en las islas Caimán y en Panamá.