Panamá es un país con perspectivas económicas. Sin embargo, la deficiente distribución de la riqueza requiere la creación de nuevas alternativas que den respuesta al sector informal que está aportando e incluso absorbiendo una 45% de los desocupados del país, de acuerdo al registro de la Microempresa durante los años 90´s.
Es así que el interés por promover la productividad y competitividad en las MYPES, incrementar la generación y estabilidad de empleos para convertirla en el sostén de la economía panameña ha planteado la necesidad de analizar políticas hacia el sector.
Es así que tras una iniciativa de los Programas de Microempresa, (PROMICRO) y SEED de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), se ejecuta el Diagnóstico sobre Condiciones de Trabajo en las Micro y Pequeñas Empresas con el fin de identificar necesidades y medidas orientadas a mejoras las condiciones de trabajo en el sector de las MYPES el cual se está desarrollando de manera simultánea en nuestro país, El Salvador y Perú.
En el caso de Panamá, uno de los países de Centroamérica donde las MYPES tienen un menor peso, éstas ocupan más de 1/3 de la mano de obra ocupada y realmente tiene una influencia importante en la generación de empleos.
De acuerdo a estadísticas derivadas de este informe, de cada 10 empleos generados en la década de los años 90´s, 5 habían surgido de las MYPES, de hecho un sector que absorbe la demanda de empleo de la población panameña.
Sin embargo, existen una serie de interrogantes sobre esta materia en torno a ¿cuáles son realmente las condiciones de esos empleos?, ¿cuál es la calidad del trabajo que se está generando?
De acuerdo a Jacqueline Rodríguez, coordinadora de la investigación, en Panamá se tenía la percepción de que no era buena la calidad de ese trabajo, que las personas no poseían seguro social, las condiciones físicas no eran las apropiadas.
Producto de estas interrogantes la Organización Internacional del Trabajo (OIT), impulsa este estudio cualitativo en tres países latinoamericanos que tienen economías diferentes.
El Salvador es un país de Centroamérica cuyo desarrollo está basado en la micro y pequeña empresa de estilo manufacturero, Panamá posee una economía más orientada hacia el sector servicios y comercio y Perú se sustenta en el cono Sur.
TRAS EL DIAGNOSTICO
FUNDES propondrá a la Caja de Seguro Social la creación de un mecanismo para facilitar el acceso de las Micros y Pequeña Empresas (MYPES) a la seguridad social una necesidad prioritaria para los obreros de este sector.
De acuerdo al Informe sólo el 46% están adscritos a la seguridad social (36% en el caso de la microempresa), a pesar de que las características de la muestra evidencia que la situación es aún más grave debido a la participación poco representativa del sector informal, cuyos niveles de cobertura deben ser muchos más bajos.
Por su parte el problema que plantearon los propietarios fue el aspecto de los altos costos de esa seguridad para empresas tan pequeñas y adicionalmente el inconveniente de que cuando las empresas son de persona natural, ellos mismos no pueden estar dentro de su planilla.
De manera que éstos poseen una carga económica excesiva y tienen que pagar un seguro independiente para ellos porque ellos no pueden entrar dentro de esa planilla.
LAS REMUNERACIONES
En el caso de las remuneraciones la investigación encontró que la mayoría de los obreros encuestados poseían rangos de salarios por encima del salario mínimo, pero muchos de ellos trabajaban más de las 8 horas establecidas por el Código de Trabajo.
Si bien en este caso los niveles salariales parecen estar por encima del salario mínimo, por la forma que adquieren ese salario implica cargas horarias excesivas o más de las que permite la ley aunado a la falta de la falta de derechos de permisos, descanso, vacaciones, etc.
En ese mismo orden se detectó que la estabilidad del trabajo fue planteada como prioridad por los trabajadores y propietarios en las sesiones de focus group se vincula más con que la formalidad del contrato de trabajo fue declarada solo por el 28% de los obreros.
El diagnóstico destacó a su vez que en las pequeñas empresas hay grandes deficiencias en la organización del trabajo sobre todo en el proceso de producción que no está concebido para ser productivo, siendo entonces una de las primeras necesidades de los propietarios.
LA INVESTIGACION
En el aspecto de Panamá, FUNDES asume la ejecución del proyecto iniciando la investigación en el mes de octubre del año 2000. Durante la primera fase se recopiló toda la bibliografía, documentos e investigaciones previas relacionadas con condiciones de trabajo. Una segunda fase dedicada a la investigación de campo donde se trabajo en tres instrumentos, una de observación que fue ejecutada por un experto en salud ocupacional a las 50 casos, que comprendieron 36 microempresas y 14 pequeñas empresas, del distrito de Panamá, San Miguelito, Chorrera, Chitré y David.
Para el análisis FUNDES seleccionó a empresas manufactureras, y de servicios por la peculiaridad de nuestro país, entre ellas, los talleres de mecánica, refrigeración, chapistería.
Según la clasificación de la OIT las micro son empresas de 2 a 5 ocupados y las pequeñas de 6 a 20 ocupados incluyendo al propietario del negocio.
La investigación utilizó el mecanismo de las entrevistas a los propietarios de las empresas y a trabajadores de éste, en este caso se les interrogó sobre 7 aspectos que para la OIT define lo que calidad de trabajo.
Primero, los niveles de remuneración, las cargas horarias, el derecho a vacaciones, licencias, períodos libres y de descanso. El segundo toma en cuenta la seguridad y protección social, y otras coberturas por invalidez, muerte, accidente, maternidad y el tercero, incluía el aspecto físico y los factores riesgos que pueden provocar los accidentes y el medio ambiente.
Un cuarto aspecto se refería al recurso humano y como eran tratados los obreros dentro de la empresa, si existían políticas de aumentos de salarios o motivaciones, y las facilidades y derecho a la libre asociación.
También se abordó el tema de la igualdad de oportunidades en cuanto a género sobre todo observaba si las mujeres tanto como propietarias de empresa como trabajadoras poseían los mismos derechos que los colegas hombres. En otra instancia se analizó la administración y organización del trabajo.
Las micro y pequeña empresa panameña emplea más del 25% de la fuerza laboral ocupada del país, por lo que las implicaciones del Diagnóstico y las políticas y estrategias resultantes para lograr mejoras significativas en la calidad del empleo generado en este importante sector, tendrá un significativo impacto socio económico en el país.