El secretario general de Federación Nacional de Servidores Públicos (FENASEP), Leandro Avila manifestó que el país no necesita de un dialogo político, sino uno un dialogo nacional. "Un dialogo entre políticos se convierte en un pacto entre políticos, y los pactos de políticos no están vinculados a las necesidades y realidad del país. Más tienden a favorecer sus propios intereses", señaló Avila. Manifestó que el dialogo nacional debe incluir a los trabajadores, empresarios, la iglesia, el gobierno y a los políticos. Comentó que lo primero que se debe definir es el país que se quiere. Debe ponerse en la mesa de discusión los proyectos que el pueblo necesita. Estos proyectos tienen que estar enmarcados en las necesidades del pueblo panameño, nuevas fuentes de empleo, la salud y educación, sustentó Avila.
Asimismo, Avila indicó que antes de pensar en la modificación de la ley para poder hacer uso del Fondo Fiduciario, se tiene que definir con claridad los proyectos en que se va a invertir. Uno de los ejemplos es el proyecto de mejoras al IDAAN. Se debe especificar cuánto recurso se necesita y en qué tiempo se haría la obra, propuso Avila. "Cada utilización que se le quiera dar al Fondo Fiduciario, se tiene que partir por delante con el proyecto y el tiempo que tomará desarrollar ese proyecto".
Lo que no se puede hacer es plantear la modificación al Fondo Fiduciario en gastos que no se han definido, porque primero que todo ese es el ahorro de todo el pueblo panameño, que está siendo sacrificado por los procesos de privatización, agregó el secretario general de la FENASEP. Por otro lado, Avila señaló que en la Autoridad de la Región Interoceánica (ARI) debe ponerse a una persona que tenga la diligencia de un buen inversionista para que genere rápidamente los recursos que necesite el país. "De lo contrario no vamos a poder salir de la crisis económica en la que se encuentra el país, porque uno de los recursos que tiene el pueblo panameños es el de la áreas revertidas", dijo Avila.
Los panameños esperaron por mucho tiempo la reversión de las áreas canaleras. Esas tierras hoy en día no están siendo accesibles para la clases humilde. Es un grupo político y económico el que ha ingresado a las áreas revertidas, aseveró Avila. "Los pobres tienen cero participación, pero además el pueblo no se está beneficiando en lo absoluto del manejo de esas tierras porque no vemos que se estén invirtiendo en los proyectos sociales".