La construcción privada va en picada. Muy pocos compran casas y por ende pocos son los que construyen, sin contar que ahora las empresas locales se enfrentan a una fuerte competencia que ha deformado la tabla de precios y ganancias.
Los distritos de Panamá, Arraiján, San Miguelito, La Chorrera, así como la provincia de Colón, eran líderes en el ramo de la construcción. Sin embargo, desde el año pasado estas zonas no se recuperan, mostrando una disminución de 8.69% en la actividad.
La preocupación no acaba aquí cuando se analizan los números que anteceden esta caída. Resulta que en el 2001 la baja en la actividad fue de 6.9%, lo que significa que en los últimos dos años, la construcción ha caído en un poco más de 14%. Y esto no solo se demuestra en el área residencial, sino también en el segmento comercial, que aún no logra recuperarse.
De acuerdo con un informe de la Cámara Panameña de la Construcción (CAPAC), que reporta el desempeño del sector hasta el mes de agosto, el descenso en la actividad comercial se evidencia con una caída del 26%.
Según el análisis, basado en los permisos de construcción que se otorgan, en el 2001 las nuevas construcciones comerciales ascienden a 236, mientras que durante este año sólo se han reportado 149. Por otro lado, la continuación de obras en construcción superó ligeramente las del 2001.
Se reportan inversiones de este tipo por el orden de los 35.5 millones de dólares, mientras que en el 2001 este segmento reportó 34.85 millones invertidos.
En su conjunto las construcciones nuevas (residenciales y comerciales) se redujeron en 20.57 millones de dólares, al alcanzar los 176.72 millones. Esto significa que el descenso fue de 10.43%.
Según el informe que abarca los primeros 8 meses de este año, las viviendas residenciales tampoco se salvaron de cargar con números rojos. A pesar de que la disminución que presenta es menor que la reportada el año anterior, sigue sin mostrar signos positivos. La oferta de viviendas disminuyó en un 22%, cuando en el 2001 la caída fue de 40%.
El reporte descarta que se vuelvan a registrar los niveles del año anterior, sobre todo por la fuerte contracción que se dio en la construcción de condominios de precios altos y medios. Por otro lado, la producción de cemento muestra un crecimiento de 3.9% respecto al mismo periodo del 2001.
La producción de Cemento en el año 2002 inicia con una variación positiva en el primer trimestre de 0.32%, el segundo trimestre se registra ya un proceso de recuperación al alcanzar una variación de 5.9% respecto al segundo trimestre de 2001.
Para el director ejecutivo de la CAPAC, Eduardo Rodríguez, la tendencia se mantendrá al finalizar el año. Esto es preocupante si se toma en cuenta que la construcción aporta al Producto Interno Bruto (PIB) del país aproximadamente el 5% y genera cerca del 7.2% de los empleos que hay en Panamá.
Rodríguez precisó que además de la contracción, producto de la desaceleración económica, hay otros factores que les impide recuperarse. Manifestó que actualmente se enfrentan a una férrea competencia que al final resulta difícil de contrarrestar.
Actualmente las empresas extranjeras, particularmente de origen colombiano, desarrollan el 15% del mercado. Según Rodríguez, estas compañías se han apoderado del mercado.
"Compran tierras y construyen, con la gran ventaja que no tienen los costos de mano de obra que tienen que cargar las empresas locales", dijo Rodríguez. Explicó que generalmente son empresas nuevas, sin convenciones colectivas y con niveles de salarios mucho más bajos.
En adición trabajan con materiales importados que son mucho más baratos, por lo que sus costos operativos son más competitivos. Igualmente participan con una relación de 3 a 1 en las licitaciones públicas, ofertando mejores precios, por lo que cada día su presencia se incrementa.
Lo importante que tenemos que ver en esto es que en nuestro país no hay cadena perpetua ni pena de muerte y que ese interno, en algún momento, va a retornar a esa sociedad. Y lo mejor que podemos hacer por la misma sociedad es que a esa persona se le apoye para que tenga un cambio.
¿para que cuando se reintegre a la sociedad, no sea una persona llena de resentimiento y hasta de inquina?.. Sí, y no sea una carga hacia la sociedad sino una persona que realmente pueda, primero, haber superado toda su estadía allí dentro de la prisión, porque estar detenido es un trauma; que en el tiempo en el que estuvo allí haberlo empleado para mejorarse para beneficio de él y de su familia y para el mismo país.
¿La Dirección de Corrección tiene a su cargo todas las cárceles del país? Nosotros estamos a cargo de todos los penales a nivel nacional. Tenemos actualmente 10,300 internos. ¿ Qué porcentaje de esos 10.300 internos tiene la voluntad, la aptitud, la disposición para acogerse a los programas de estudio y trabajo?
Actualmente sólo contamos con 196 internos que están en este programa. De 4,500 que son los condenados, realmente es un porcentaje muy bajo, porque casualmente estamos iniciando este tipo de procesos educativos y laborales. El decreto ejecutivo nació en 1996, pero este tipo de sistema, que son progresivos, existe a nivel mundial. En el mundo hay muchos países que utilizan este sistema para darle la resocialización extramuros a los internos. También tenemos, como le dije antes, los famosos intramuros. Pero con el tiempo en que hemos estado trabajando en el sistema hemos visto que ha sido muy positiva la implementación de estos programas.
Ya tenemos graduados universitarios. Personas que han continuado trabajando en las propias empresas que les dieron la oportunidad de aprender. Lo importante es que la sociedad tiene que aprender a aceptar al interno cuando regresa a su seno. ¿ Por qué? Porque muchas veces la misma sociedad le cierra las puertas.
Como tienen antecedentes, no les quieren dar la oportunidad de que trabajen.
Al igual que todos nosotros, esas personas tienen que comer, vestir, dar educación y alimentación a su familia.
La Procuradora de la Administración ha propuesto que el decreto de 1996 se actualice, se reformule con un reglamento más amplio ...
Esto está realmente reglamentado. Lo que debiéramos lograr es la nueva ley penitenciaria que está en la asamblea y ya está en debate. Estamos, pues, en el momento de corregir aquéllas observaciones que se hicieron.
En los próximos días estaremos viendo ya la realidad de la ley penitenciaria moderna que este país requiere.
¿No cree Ud. que la resocialización debe empezar con los menores que delinquen, aunque no son internos propiamente dichos?
No tengo que ver con los menores sino con mayores, pero pienso que la familia es el fundamento más importante de la sociedad. La familia debe estar en el papel que le corresponde que es el de educar a sus hijos como debe ser, no dejarle ese problema a un gobierno o al resto de la comunidad.
Lamentablemente lo que hoy vivimos es que los menores de edad cometen delitos mucho más violentos que los mayores de edad y que las niñas desde muy temprano comienzan una vida muy difícil porque están involucradas en actos como prostitución, venta de drogas, que es muy lamentable.
222Las mujeres no salían a los programas. Con esta administración han empezado a salir.
Y esto trae consigo una carga más a la sociedad. Hay menores de edad que se inician desde muy niñas en la prostitución y empiezan a tener hijos a los doce años.
Es una situación muy delicada. Hay que tomar medidas de prevención desde la misma familia, antes que caigan en estos delitos, reponiendo los valores cívicos y morales que se han perdido.
Insistiendo en el género fenemino. ¿Qué tantas respuestas hay entre las internas por los programas de estudio o trabajo?
Antes las mujeres no salían a los programas. Con esta administración han empezado a salir. Tenemos muchachas preparándose en la universidad , en el Inafor, también las tenemos en permisos laborales.
Muchas de las internas son papás y mamás y tienen consigo una carga muy grande y ellas quieren darle buenos ejemplos a sus hijos, teniendo cambios. Dentro de los centros penales también les damos educación.
Con el Ministerio de Educación tenemos programas de enseñanza , escuelas de belleza, sastrería. Ahora mismo tenemos talleres. Podemos decirle que dentro del centro femenino tenemos un contrato con la Policía para confeccionar 5 mil camisas para los agentes y también con una empresa privada que nos da camisas escolares para que allí se realice el ensamblaje, la revisión, y se empacan para luego ser vendidas en la Central.
Ellas están aprendiendo algo y también lo que aquí se recibe como beneficio económico , esto es las ganancias, el 50% se le entrega a la interna , pero el 20% de esa entrega es de obligatorio ahorro. Tenemos convenio con la Caja de Ahorros por el cual ellas tienen su libreta de ahorros . Esto se hace en los penales donde tenemos este tipo de talleres.
En el Renacer actualmente tenemos la confección de 9 mil taburetes y 1.500 mesas para preescolares, a través de un convenio directo con el ministerio de Educación. El monto es de 89 mil dólares por estos trabajos, de los cuales, el 50% que se le entrega al interno , se desquita el 20% para ahorro obligatorio.